viernes, febrero 16, 2007

Valparaíso, geografía poética.


Llueve en Valparaíso.

Llueve en el litoral.

Borrando el fuego que consume a la pobreza, borrando el olvido y la historia que golpea contra el roquerío hasta volverlo arena.

Santiago atasca las ruedas del Transfracaso. Nosotros acá, bebiendo el elixir de los mares, en Pancho, frente al palacio de las mentiras.

Los geopoeticos tratando de hacer cultura, vaciando el vómito de sus almas torturadas por las musas, la maldición de verso y melodía, cuerdas y papeles rondan en la mente.

Desde acá el abrazo parece melancólico, más aún con los rieles de algún trole taciturno, las poleas del ascensor chirriante.

Vamos a los cantos de sirenas nuevamente, como aquellos marinos que calaron en el puerto y nunca regresaron, no al menos tan señeros como antes de llegar. Se llevaron entonces, una parte de la tristeza de este valle perdido del paraíso.

"Por ahí pasó la muerte tantas veces, la muerte que enlutó a Valparaíso..."